En agosto, Medellín se viste de mil colores resaltando la obra del Creador. Fiestas, turistas, gente feliz; también en la Fundación Francisco Palau, vivimos el gozo de sentir la presencia viva y serena del Señor, que con su toque de delicadeza y hermosura, engalana este sitio de reflexión y oración. ¡Gracias Señor por tus maravillas!